lunes, 12 de febrero de 2018

Mala época


El invierno es mala época para mucha gente y, en especial, para los enfermos crónicos: menos horas de luz, más frío, menos sol, más tiempo en casa, menos alegría en el ambiente, menos actividad social… Todo ayuda a que uno se concentre más en sí mismo y en su entorno inmediato, a que piense más en su vida, su enfermedad, su futuro. Y eso hace que uno no deje de darle vueltas a la cabeza más de la cuenta, demasiado.

A ella le ocurre, y se pone siempre en lo peor. No sé si es bueno o malo eso de ponerse en lo peor. En ocasiones, puede ser bueno: te ayuda a anticipar cosas, a prever lo que puede pasar, a dar pasos en la dirección adecuada con vistas al futuro. Pero también puede ser malo, remalo: te viene una idea a la cabeza, que casi siempre es una mala idea en esos momentos (del estilo ‘¿qué haría si me quedara sola?’), te obcecas con ella, le das vueltas, no encuentras respuestas, soluciones satisfactorias, lo ves todo negro… y no sales del hoyo.

Ella pasa ahora por esa época.

No hay comentarios:

Publicar un comentario