viernes, 8 de diciembre de 2017

Pues hay placas activas

Sí. Mala noticia: los resultados de las resonancias que le hicieron hace unas semanas muestran placas activas. Es decir, que tiene un brote. Así que le han dado medicación para ver de atajarlo: esta vez se trata de un inmunosupresor. Una pastilla diaria hasta la nueva cita con el médico… dentro de unos meses.

Al final, no sabe uno a qué atenerse. La infección de orina, ¿se debe al brote o es independiente del brote?; ¿puede curarse con el antibiótico que se está tomando o es mejor dejarlo hasta que se le pase el brote? El aerosol para la espasticidad que, por el momento, parece no hacerle ningún efecto positivo, ¿tendrá algún resultado mientras el brote persista?; ¿no convendría quizá dejarlo hasta que se pase el brote? Dudas, dudas, dudas… que no aclaran los médicos.

Todos sabemos que los medicamentos tienen efectos secundarios indeseables. Cuando tomas varios a la vez, los efectos se acumulan y lo que uno te arregla, el otro te lo estropea. Además, si te parases a leer todos los posibles efectos que se incluyen en el prospecto, no te tomarías ni la mitad de los medicamentos: desde simples mareos y vómitos hasta depresión o tendencias suicidas. Lo que faltaba: que además de apechugar con una enfermedad de lo más fastidiosa en todos los sentidos, haya que soportar también efectos secundarios de traca.


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