En
mi caso no sé cuándo fue. No lo recuerdo. No sé en qué momento de la enfermedad
fue. Ni siquiera sé si fue en un momento determinado. Pienso más bien que sería
una sucesión de momentos y pensamientos y decisiones. El caso es que, en algún
momento, hay que decidir si seguir al lado de esa persona o no. Así de crudo lo
digo y así de duro es. ¿Qué hago con mi vida? ¿Qué estoy haciendo? ¿Quiero
seguir así, ahí, con esa persona, con todo lo que ello supone, aunque ahora
mismo no sea capaz de imaginarme qué es lo que va a suponer? ¿Quiero esa vida?
¿O quiero 'mi' vida, esa que me han quitado, que me están quitando poco a poco
por seguir ahí?
Recuerdo
una reunión, hace muchos años, al principio, tras el diagnóstico de la
enfermedad, con una psicóloga, creo. Estábamos mi mujer y yo y ella. En un
momento dado, ella le preguntó a mi mujer que qué tal iba la relación entre
nosotros dos. Ambos contestamos que bien, que no había problemas. Nos aclaró
que lo preguntaba porque no eran pocos los casos en que la relación de pareja
se resentía muchísimo cuando uno de los dos tenía una enfermedad como la
esclerosis múltiple.
Recuerdo
también una conversación con un compañero de trabajo, cuando la enfermedad ya
estaba avanzada y, por decirlo así, consolidada. Él estaba en un momento vital
extraño: la relación con su mujer no iba del todo bien y ya habían empezado a
pensar en separarse cuando ella tuvo una enfermedad grave con hospitalización
larga incluida. Bueno, la cuestión es que en aquella conversación hablaba yo de
mi situación, de cómo había tenido que cambiar algunas cosas a consecuencia de
la enfermedad de mi mujer, de que no podíamos ya hacer planes muy concretos, de
que había que planificar una cosa cada vez, etcétera. Total, que hizo un
comentario en el sentido de que no sabía si él podría con una situación
parecida. En ese instante, me acordé de la psicóloga y me di cuenta de lo que
había querido decir.
El
caso es que, en algún momento, yo decidí seguir ahí, con esa persona, con todo
lo que ello supone. ¿Por qué? Pues supongo que porque esa persona es mi vida.
Punto.
un petó
ResponderEliminar