Dice el Diccionario de la Lengua Española de la RAE que ‘esclero-’ procede
del griego
‘σκληρo’ y es un elemento compositivo que significa ‘duro’; es decir, que no
existe como palabra en sí, sino que forma parte de otras palabras, como esclerómetro,
escleroproteína… También dice que ‘esclerosis’ significa ‘endurecimiento' y que ‘esclerosis múltiple’ es una enfermedad
crónica producida por la degeneración de las vainas de mielina de las fibras
nerviosas, que ocasiona trastornos sensoriales y del control muscular.
¿A qué
viene tanto academicismo? Simplemente como pretexto para confirmar que sí, que
la esclerosis múltiple es una enfermedad dura en todos los sentidos: dura para
los músculos, dura para quienes la padecen, dura para quienes viven con quienes
la padecen y dura porque, además, es crónica; vamos, que dura una eternidad. Es
decir, dura de dureza y dura de duración.
Yo soy
uno de esos que viven con alguien que la padece y la intención de lo que cuento
en este blog es que sirva a otras personas en mi misma situación: familiares de
enfermos de esclerosis múltiple. En la Red, existen ya muchos blogs activos que
hablan de la esclerosis múltiple, pero no he encontrado ninguno que presente el
punto de vista del pariente. Los hay escritos por enfermos, por personal
médico, por asociaciones de pacientes y, por supuesto, hablan de la enfermedad
desde su punto de vista de enfermos, de médicos y de asociaciones de pacientes.
Debo confesar que no he sido capaz de encontrar ninguno que presente el punto
de vista de los familiares, a quienes nos corresponde estar a las duras y a
las… más duras. Porque, y eso hay que decirlo clarito, en esta enfermedad no
hay maduras.
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